La política está cambiando, ¿y los políticos?

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La relación entre los políticos y la sociedad está experimentando un cambio importante que va dando una nueva perspectiva a la visión que se tiene de la política desde el punto de vista del ciudadano, bajo mi punto de vista, motivado por la educación que está recibiendo el ciudadano que lo hace ser más crítico con las actuaciones políticas, no olvidemos que a mayor conocimiento, menor posibilidad de engaño.

El ciudadano se ha hartado de promesas incumplidas de gestiones a medio hacer y de futuros compromisos, la política al igual que las tecnologías no pueden hacer esperar a las personas. La generación que nació tras la instauración de la democracia en nuestro país, no sólo es mayor de edad sino que es autosuficiente a la hora de tomar sus propias decisiones y consecuente con sus ideas, lo cual hace que sus voluntades ya no sean tan fáciles de dirigir por grandes estadistas o asesores políticos, los algoritmos cada vez son más complicados para saber cómo funciona cada ciudadano.

Actualmente, la sociedad exige dos elementos básicos que muchos de nuestros mandatarios aun no están preparados para cumplir, la ética y la sostenibilidad.

Tras las diferentes crisis que están viviendo los partidos y la crisis financiera producida en parte por ellos mismos debido a las nefastas decisiones que tomaron, El ciudadano les exige a los mismos demostrar un comportamiento ético y verificable para así volverse a construir una buena reputación, la cual se gestiona cada día y ya, no admite fallos.

Cualquier partido que ahora quiera convencer, debe exigir que la ética se encuentre omnipresente en todos y cada uno de sus actos, de sus colaboradores, de sus campañas, des sus miembros. Porque la comunicación es tan rápida que por muy bien que tú lo hagas aquí, un lunar al otro lado de nuestro territorio eclipsará tu integridad.

Ya el comportamiento de la organización no está limitado a sus candidatos o miembros de la lista, abarca a toda la estructura, toda ella es una fuente de imagen positiva o negativa.

De ahí que muchos partidos hayan decidido establecer un protocolo de actuación por el que al interactuar los miembros del grupo, estos representan a la totalidad del partido responsabilizando al mismo de sus mensajes.

En este caso, definiremos a este protocolo como un conjunto de normas de comportamiento ante diferentes tipos de interlocutores por el cual homologaremos la conducta de nuestra organización y transmitiremos una imagen homogénea y acorde ante esos distintos interlocutores.

Tener buena reputación corporativa, nos permite tener una ventaja competitiva, la cual contribuye a mejorar los indicadores de éxito de nuestras campañas.

El comportamiento de la organización deber reglarse con protocolos de manera eficiente, o no se cumpliría con sus objetivos, Llevar eficientemente dicho protocolo, conlleva un éxito en la forma de trabajar homogénea y una reputación igual para todo el territorio a abarcar. La puntualidad, la transparencia, la ética, la atención son aspectos con los que hay que tener mucho cuidado.

Sean conscientes de quien es la persona que mejor les representan y muestren su total confianza en ella. Exijamos entre todos a los “regidores” de nuestra democracia la madurez de los años que ya cumple.

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El poder político de Pablo Iglesias, su imagen pública.

La gran sorpresa de las últimas elecciones Europeas se llama Pablo Iglesias y su partido Podemos. Lo pongo en ese orden porque ahora mismo Podemos, digan lo que digan, es Pablo Iglesias y sus ideas, no teniendo que ser sólo suyas, son las que convencen en este partido. El barómetro del CIS lo ha confirmado y actualmente es la primera fuerza política en intención de voto, y él su líder.

Este político es un producto hecho a conciencia, no es el resultado de no valer para otras cosas, ni de no saber dónde meterse, al contrario, ha sido testigo de sus éxitos y estos le han abierto las puertas y las esperanzas de muchos ciudadanos.

No voy a hablar de si me gusta Pablo o no, o si me gusta su programa o carece de sentido como muchos piensan. Yo no me dedico a criticar la política, sino a hacer realidad los proyectos políticos que mis jefes quieren llevar a cabo.

No criticar, sino sumar, es y debe ser el papel de cualquier asesor de protocolo respetando el resultado de la democracia.

Es importante entender que nosotros, los profesionales de protocolo, no estamos para decidir quién gobierna ni como lo hace, puesto que para eso está la ciudadanía, nosotros servimos para exteriorizar esa forma de gobernar.

Volviendo al señor Iglesias, que es el tema que me ocupa, intentaré hacerle ver a través de un ejemplo como es su imagen, los pros y los contras de la fotografía del político.

En un encuentro con él, sorprende mas por su formalidad que por otras características que se le atribuyen, cuando se encuentra con alguien espera, sus pequeños ojos rasgados se iluminan, es servicial en su primer encuentro. Extiende el brazo antes que nadie para ofrecer su mano y así encajarla en su interlocutor, mira directamente a los ojos, está seguro de sí mismo, contrarrestando así cualquier gesto de reverencia hacia la otra persona. Un buen comienzo.

Es muy amable, aunque no le gusta perder el tiempo, no se anda con rodeos. Su única arma, es un castellano universitario, neutral y preciso. Carente totalmente de rasgos dialécticos. Bajo mi punto de vista, es el animal político (dicho con respeto) mas importante que ha tenido España en el siglo XXI.

La conversación te demuestra que tiene mucha seguridad en sí mismo, su amor a los libros y su manera de estudiar, le hacen ser casi perfecto en su ideario, aunque esto no quiere decir que tenga razón y él lo sabe.

Hijo de una pareja de clase media, nació el año de la Constitución, se educó en una España carente de ideas pero con muchos ideales.

Pero como usted bien sabe, esta es sólo la primera impresión y aunque los manuales de “cómo ser mejor ejecutivo” dictan que es la más importante, voy a rascar un poco mas esa superficie y darle sentido a este post, porque como antes indiqué, quiero explicarle, mi visión sobre este “personaje” dicho con el mayor de los respetos.

Su cabeza está bien amueblada, pero ¿Qué ‘podemos’ decir de su armario?

No destaca por la fachada, no es alto, tiene el atractivo de la palabra, pero utilizando una frase muy choteada, ¿no es el hijo que cualquier madre querría tener?, aunque los gustos de la juventud de ahora están cambiado y prefieren el magnetismo de una persona inteligente, preparada y fundamentalmente sincera.

Particularmente creo que no está sacando todo el potencial que tiene, está muy bien eso de querer convencer con el ‘dardo de la palabra’. Por desgracia en España somos muy clasistas y de una memoria muy frágil y en cuanto a todos los parados, desahuciados y vividores de ayudas públicas, consigan lo que quieren, se olvidarán de su discurso y volverán a mirar su fachada.

En la elección de sus seguidores, tiene mucho que ver su apartado emocional, el cual será decisivo para decantarse por Podemos.

Una evidencia de que la política ha cambiado la encuentro cuando oigo hablar a Pablo Iglesias, él ha sido el primero que se ha dado cuenta que los mensajes cortos y precisos, llegan más hondo en las personas. Sin necesidad de rodeos, directos al grano.

Estamos en el momento de las sensaciones, y un claro ejemplo de ello lo tenemos en sus discursos escuetos, que no sólo dicen lo que la gran mayoría quiere oír, sino que también dan pie al diálogo, a escuchar las necesidades del pueblo, algo muy apartado de los antiguos programas políticos realizados a espaldas del pueblo.

Su percepción, en contra de la mía, demuestra que lo que importan son los valores y las ideas para cambiar el mundo, bien es cierto, que las personas atractivas físicamente, tienen ventajas y beneficios sociales y económicos o lo que es lo mismo, son considerados (por desgracia) más inteligentes y reciben mayor atención en la mayoría de las facetas de su vida, puesto que sus rostros son propensos a ser asociados con una emoción más positiva.

Bajo mi punto de vista, Pablo Iglesias, demuestra en cada acción pública que viene de una batalla, y está muy bien demostrar que te dejas la piel por tu gente, aunque tampoco tiene que ser de forma tan literal.

Llevar el pelo largo, tiene sus riesgos, pero no significa que sea un problema, lo convertimos en un problema cuando no es una opción sino un defecto, un ejemplo de lo que digo lo tenemos en el Juez Santiago Pedraz, una persona puede dejarse la melena, cuidándola, no cambiará su personalidad, pero si cambiará su aspecto. El pelo largo, no está reñido con una buena imagen, el pelo descuidado sí. No es habitual que un político lleve el pelo largo, eso transmite determinación, es un gesto de fuerte personalidad que contribuye de forma muy poderosa a su imagen.

Santiago Pedraz

Personaje público con el pelo largo cuidado

La coleta se ha convertido en su mejor herramienta de comunicación corporativa, en su identidad, su reseña. Independientemente de donde llegara, cambiaría otras cosas antes que cambiar esa, hay cierta mitología entre el hecho de cortarse el pelo y perder la fuerza.

La barba es otro de los problemas que veo en este político, ¿no se si se deja barba porque aporta madurez o si es por pereza?, cuesta bien poco mantenerla cuidada, lo que yo llamaría barba de tres días. Su mantenimiento es sencillo, sólo tendría repasarla cada pocos días con un peine adaptado tamaño 3 o 4 por toda la zona de barbear, de esta forma cogerá tamaño uniforme ya que el pelo no crece normalmente todo al mismo tiempo.

Con respecto a su vestimenta, intenta emular al ciudadano medio, aunque no suelo ver a muchos ciudadanos medios vestidos así, lo ha convertido en una marca, su marca. Aunque creo que las marcas en moda, tienen fecha de caducidad.

Discrepo con él cuando se cuelga del cuello corbatas con camisas de colores, sí, ha leído bien, cuelga, porque esa no es la manera correcta de llevar una corbata. Se deja el primer botón de la camisa abierto con esas corbatas, ¿Sin saber qué significado intenta dar a esa imagen? No suele llevar chaqueta cuando viste con el atuendo anteriormente descrito, y ha de saber que un caballero siempre que lleve corbata debe llevar la chaqueta puesta.

foto pablo iglesias cuello abierto y corbata

Entiendo que intenta estar a un lado del pueblo debiendo aceptar la formalidad de ese lado, camisas de cuadros, pantalones chinos… Pero si pretendes dar el salto a la alta política, sin convertirte en casta, debes vestir de manera apropiada al puesto que quieres ocupar, porque aunque no te guste, tu no representas sólo a Podemos, representas a toda una generación nacida en una década, entre la que me incluyo, representas a un movimiento y puedes ser el reflejo del futuro de España.

Utiliza el clásico de la comunicación política, las mangas arremangadas para dar sensación de que está en la tarea, las camisas de colores claros para transmitir pureza.

Sus pantalones son anchos, lo cual no demuestra si los compras en alguna gran superficie o no, sino que no te preocupa ni su forma, ni su tamaño, y me pregunto: ¿Quién no se preocupa por su imagen puede tener interés por la imagen de sus semejantes?

Las botas, son buenas para ir al monte, para montar en su scooter, para escalar, pero ¿no te parecen un poco bruscas para ir a un plató? Con unos zapatos tienes suficiente.

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Las camisas de cuadros tipo leñador tienen su momento, pero no son las ideales ni para ir a televisión ni para ser fotografiado en cualquier acto. No se si usted lector ha empezado a ver los cambios en la imagen de Pablo Iglesias, yo sí que me he dado cuenta porque principalmente ha cambiado el color de sus camisas pasando principalmente a blancas en sus intervenciones en televisión.

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Los pendientes y Piercing son algo desterrado en la imagen de Pablo Iglesias

Es curioso saber que su equipo de campaña, le pidió que se quitara el piercing que tenía en la ceja y el aro de la oreja, a lo cual el accedió, no le convenía tener una imagen demasiado estereotipada, lo cual demuestra que al igual que otros políticos, es un producto de marketing, con ideas más renovadoras y básicas, pero no es más que eso.