Hablar en público: la asignatura pendiente de nuestras universidades.

Este tema es muy extenso y me va a llevar varios post, por lo que le ruego paciencia a la hora de leerlo y así al concluir los que me lleve, espero haber podido iluminar un poquito más su camino hacia los discursos, las exposiciones, alocuciones (palabra con un significado muy diferente de locución) o como prefiera llamarlo.

Estimado lector, le mentiría si le afirmara que se cómo enseñarle a hablar en público, que tengo la solución para ese problema, porque no es así, no la tengo ni yo, ni la tiene nadie de los que se hacen llamar ‘gurús’ de la comunicación.

Tampoco sabría decirte cual de los diferentes cursos que he realizado, ni de la lista de profesores de primer nivel que he tenido es el mas adecuado para mejorar sus alocuciones públicas, sobre todo, porque desconozco cuál es su nivel a la hora de hablar en público.

Ya no me sorprende leer, noticias de fuera de nuestras fronteras, sobre nuestra profesión, en las que se puede observar como para las más importantes universidades del resto de países del llamado primer mundo, la asignatura de: ‘debate’, se encuentra entre las asignaturas troncales de las carreras de humanidades, en ella se puede aprender a opinar, a razonar y a comunicar cualquier cosa. Aunque, lo que verdaderamente me sorprende es que nuestras universidades no hayan ‘copiado’ del resto y nos ayuden a superar el tan temido miedo escénico de los españoles ante situaciones como las antes descritas.

De lo descrito en anteriores párrafos, hay algo que tengo claro sobre usted y que yo destacaría, que son las ganas que tiene de superarse. Eso es un valor en alza en una sociedad en la que todo el mundo opina sobre todo y no sabe de nada. Que haya o no talento, nos lo dirá el tiempo. Pero las ganas es algo difícil de encontrar y que seguramente hará que destaque sobre el resto.

Bajo mi punto de vista como mínimo, el 80% de nuestro éxito depende de nuestras habilidades de relación y de comunicación, por lo que formarse en este aspecto tiene una repercusión muy positiva en nuestra vida tanto personal como profesional. Creo que este y otros post pueden ser muy útiles para ayudarle un poquito más si se puede, a prosperar en la comunicación oral con su entorno.

He de aclararle que no estoy escribiendo para ese selecto grupo de personas que nacieron con el don de la palabra, sino para los que como yo, nos ha costado mucho en esta vida llegar a ser como somos, con nuestros defectos y con nuestras virtudes.

No tengo por costumbre dar charlas en público, ni suelo ponerme delante de auditorios, entre otras cosas porque tengo sentido del ridículo, aunque muchas  veces lo he hecho y siento el mismo miedo escénico que siente cualquier persona normal.

Si he de destacar que llevo la friolera de 20 años acompañando a conferenciantes, políticos y comunicadores en sus charlas y discursos, preparando o asesorando en la mayor parte de ellos y puedo decirle que lo que tienen en común entre ellos, y ellos con usted, es el miedo a hablar en público.

Es de los temores más extendidos en nuestra sociedad. No se si le suena esta afirmación pero a la mayor parte de las personas les cuesta ponerse delante de una audiencia y transmitir de forma convincente sus ideas.

A lo largo de mi vida como profesional de protocolo y asistente a innumerables actos, he visto extraordinarias presentaciones pasar desapercibidas por los nervios así como mensajes que no llegaban por la torpeza del orador.

Existen infinidad de herramientas sencillas para evitar los nervios cuando uno va a hablar en público, ya sea a través de una ponencia, de una presentación o en una reunión.

El primer bloque de preguntas que se haría son las siguientes que de alguna manera describirían el punto de partida de la exposición: ¿A que se debe su miedo?

Usted mismo se contestará, respondiendo a otras preguntas como ¿a que se rían de mi?, ¿a tartamudear mientras hablo?, ¿a perder prestigio profesional?, ¿a hacer el ridículo?… ¿Conoce usted a alguien que le haya pasado algo de lo anterior?; ¿a cuantas personas han despedido de su trabajo por no hablar en público?

En próximos post, le ayudaré a través de mi experiencia, siempre teniendo en cuenta que no soy un profesional de la materia (hablar en público) ni mucho menos un cantamañanas como tantos que hay por ahí. Sencillamente soy un profesional del protocolo que a través de mucha información y de algunos tropiezos ha sabido sacar el mayor provecho de aquellos a los que ha asesorado, mejorando su expresión oral, y la contención de sus nervios en público.

Voy a hablar exclusivamente de mi experiencia, de cuales son las muletillas que he utilizado con aquellas personas a las que he asesorado y que con disciplina han mejorado en sus comunicaciones.

Pronto volveré con mas información sobre este y otros temas.

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