Nuevas tendencias en eventos

Comienza la temporada de bodas en este año 2017, y por tanto al igual que pasa en la moda, comienzan nuevas tendencias en colores, en decoración y en la forma de desarrollar cualquier tipo de evento. La influencia de los colores sobre el ser humano y la reacción de estos a través de los estímulos que le producen, es algo que se lleva estudiando desde hace décadas, al igual que hay ciertos colores que por defecto nos transforman un espacio, hay otros que lo dinamizan, lo realzan. Con ellos tratamos de crear ese recuerdo reconvertido en huella imborrable de nuestro cerebro.

Las tendencias de los últimos años no son escribir en blanco y negro, son los colores. La comunicación escrita con colores, puede mejorar el entendimiento en un 75% comparándola con la anterior. De esta manera procuraremos hacer que nuestro público objetivo, asimile con mayor celeridad nuestro mensaje.

Hay estudios que demuestran que recordamos un 10% de lo que escuchamos, un 20% de lo que leemos y un 80% de lo que vemos y hacemos, por lo que debemos hacer llegar el mensaje de nuestro cliente de la manera más efectiva.

Ejemplos de lo anteriormente descrito los tenemos en colores como el naranja símbolo de fuego, energía y vitalidad. El rosa que significa salud. El negro simboliza ocultación, camuflaje, misterio o duelo. El color blanco es todo lo contrario, demuestra iluminación, pureza, limpieza. El purpura hace alusión a los derechos a la intelectualidad o la tolerancia. El verde a la creación, la nueva vida y el crecimiento, el rojo a la fuerza y la pasión, el azul al cielo, el agua. Los tonos oro muestran majestuosidad o divinidad los bronce justicia… Son muchos más los ejemplos que puedes encontrar, pero no es por aquí por donde quiero ir en este post.

Debemos tener en cuenta que el color influye en la creación de ambientes, los verdes o azules, nos hacen comer con tranquilidad, los amarillos, rojos o el resultado de unirlos que da el naranja, nos incitan a comer más rápido y con mayor apetito.

Pero esto no es todo, la participación más activa de los asistentes, el estimulo del componente lúdico, los formatos de comunicación. Son aspectos que cada vez se tienen más en cuenta a la hora de organizar un evento.

Más allá del uso de las nuevas tecnologías, que todos los nuevos planificadores de eventos tienden a magnificar, hay otras características que marcan la diferencia entre un acto como lo concebimos actualmente y un acto innovador.

Gracias a las redes sociales que permiten conocer la opinión de nuestro público, se podrán modular formatos que se adaptarán mejor a sus expectativas. ya no recaerá exclusivamente la responsabilidad de elegir el formato del evento en el organizador, cada vez resultará más importante la participación activa de los asistentes en el proceso de planificación.

El uso adecuado de la comunicación integrada nos permitirá que nuestros actos adquieran más notoriedad y perdurabilidad en el tiempo. Para ello nada mejor que crear un plan con tres “patas” principales: acciones de publicidad, de relaciones públicas y de marketing directo. De esta manera desarrollaremos un plan de comunicación corporativo para nuestro evento.

La incorporación de materiales reciclados, reutilizables y no contaminantes, nos trasladan a un mundo en el que se apuesta por actuar con responsabilidad y dejar en su caso la menor huella medioambiental posible, de ahí el crecimiento de mobiliario  reciclados, de cartón… La arquitectura efímera o temporal de los eventos nos llevan a este tipo de soluciones.

En un futuro próximo sabremos si las ferias y los congresos que actualmente se hacen de manera presencial tienen los días contados ya que en los últimos años estamos observando un incremento de e-meetings y de los webinars. La mejora de las conexiones dan mas facilidades a la creación de eventos virtuales, que comportan una importante reducción de los gastos (desplazamientos, alojamiento, alquiler de espacios, etc).

Aún así, la fuerza de un evento está muy vinculada a la capacidad de convertirse en un punto de encuentro que favorezca la interacción personal y la comunicación interpersonal, por lo que las actividades presenciales mantienen una arraigada tradición.

La tendencia actual pasa por la hibridación (eventos híbridos), los eventos tienen una ejecución presencial, pero a la vez tengan un importante componente virtual.

 

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Evento Vs Actividad

Evento Vs Actividad

Hace unos días leí un artículo muy interesante de un reconocido periodista canario (Andrés Chaves) que hablaba de la diferencia que existe entre una ‘actividad’ y un ‘evento’ en el que para resumir, la temporalidad del mismo es el que marcaba la diferencia entre uno u otro.

Diferentes sinónimos que se pueden encontrar en el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española de la palabra evento, son: acontecimiento, suceso, hecho, imprevisto, circunstancia.

El significado que da el diccionario en su segunda acepción, debería ser el correcto “eventualidad, hecho imprevisto o que puede acaecer”, aunque en su tercera acepción de imposición posterior, en países de Sudamérica lo que “suceso importante y programado de índole social, académica, artística o deportiva”.

Sin ahondar mucho en su significado no es difícil deducir desde la propia palabra ‘evento’ en el último significado del anterior párrafo, que es sinónima de festival, de ceremonia, torneo o convención viene en su matriz, de la lengua italiana del que traduciremos como “cualquier cosa que ocurre en un cierto lugar en un momento determinado, sin aclarar lo imprevisto, (Qualcosa che accade in un certo punto ad un certo momento)”.

Desde la prehistoria, las plazas estaban ubicadas en el centro, rodeadas por las chozas que conformaban las tribus, su función podría llamarse como el escenario de la vida comunitaria, que posteriormente se convirtieron en mercados funcionando siempre como patios urbanos o atrio de los edificios mas representativos de la ciudad, como el gobierno… Pero este no es el motivo de este post sino el de entender un poco mas los eventos.

El origen de los eventos como tales, se remonta a la ciudad fenicia de Tyre en el Mediterráneo (esto lo he podido saber a través de la lectura de algún documento bíblico de Ezequiel) pero fue en una ciudad de la antigua Grecia (Hélade) llamada Delfos donde se empezaron a celebrar las primeras ferias.

Estas se celebraban todos los años, surgiendo de un modo espontáneo producido por la necesidad de unir “la oferta” y “la demanda”, además de reforzar la necesidad de conectarse entre los propios individuos.

Pero lo anteriormente expuesto habla de un pasado muy lejano, en la era moderna el primer evento tal y como lo conocemos se dio a raíz de la Revolución Industrial, esta transformó el mapa político europeo en la segunda mitad del siglo XVII en Gran Bretaña.

Reino Unido necesitaba en ese momento mostrar al mundo para conquistar nuevos mercados su potencial económico, bajo ese paradigma organizó una feria que bajo el liderazgo del Príncipe Alberto, se coronó como el centro de Europa durante su celebración.

Bajo el nombre de “Expo del Cristal Palace”, en 1851, esta exposición universal simbolizaba la supremacía de Inglaterra como el país mas avanzado industrialmente y simbolizaba la mirada del ser humano hacia el progreso y la modernidad.

Expo de Cristal Palace

A partir de esta, se siguió con la de Nueva York etc. La historia nos da buena cuenta de importantes eventos que han dejado huella en muchos casos que son la base de nuestros trabajos actuales.

Referencias:

Real Academia de la Lengua Española.

Periodico el día (artículo de D. Andres Chaves).

Doctora Betina Anzilutti investigadora y organizadora de eventos.