El tú o el usted, ¿cómo debemos tratar a las personas?

 

image (1)

Hace unos años, dentro de un programa de la Consejería de Educación, Cultura y Deportes del Gobierno de Canarias (se llamaba así por esa época) para enseñar educación y saber estar a los adolescentes en los institutos, tuve la oportunidad de dar formación a un grupo de profesores de los institutos del sur de la isla de Tenerife.

Durante una semana impartí charlas sobre urbanidad, saber estar y protocolo social a dichos profesores cuyo interés por nuestra profesión alimentaba mis ansias de enseñar.

Hasta que llegamos al tema que hoy les propongo: “el tú o el usted”.

En muchas ocasiones, nos planteamos ¿como debemos tratar al resto de personas? Bajo mi punto de vista, tratar de usted a una persona no es subirle la categoría, pero si es una muestra de educación por nuestra parte.

Partiendo de mi anterior reflexión que evidencia mi opinión, hay que saber que las dos formas mas comunes de dirigirse a una persona son el ‘tú’ que es la forma mas familiar o amistosa de llamarle, o el ‘usted’ que es una forma mas respetuosa.

Para desgracia de los clasistas, se está disipando el uso del ‘usted’ y se está generalizando más el del ‘tú’, aunque dependerá de nosotros el que este pronombre continúe en activo durante mucho tiempo mas.

El ‘tú’ es la segunda persona en singular, es corriente entre familiares y amigos, aunque no siempre ha sido así, nuestros abuelos solían llamar a sus padres de usted. Actualmente para lo que tiene que ver con: edad, generación y autoridad o jerarquía, este tratamiento se puede dar como válido.

El español actual destaca por tutear con mas facilidad que otras lenguas románicas, es mas un problema sociolingüístico que de estricta pedagogía del español, entre nosotros encontramos a quienes consideran el tú como algo muy cómodo, pero en este artículo no quiero hablar de comodidad sino de educación.

El ‘usted’ es la contracción de la antigua forma “vuestra merced” que es un termino ya extinguido. Se usa para designar a la persona destinataria de nuestro mensaje, utilizado como tratamiento de cortesía.

Pero, ahondemos un poco más: ¿desde cuando se utiliza?

España ha sido siempre muy proclive al compadreo, de hecho viene de muy lejos, el Duque de Saint Simón que fue embajador de la corte durante el reinado de Luis XV ante Felipe V, se declara en su ‘cuadro de la corte de España’ asombrado, al oír a lo que el llama “jóvenes atolondrados”, tutear a Grandes de España, ancianos y a antiguos ministros. Según pude leer en un artículo del diario ABC en el año 1985, por lo que tenemos claro cuando se oyeron los primeros tuteos. Habría que aclarar que los Grandes de España anteriormente citados, tenían el tratamiento de Excelentísimos Señores, por lo que denigra aún mas si se puede, el tratamiento de la persona.

En el momento en el que hay que combinar el tratamiento con las relaciones laborales, pisamos un terreno pantanoso porque no se puede garantizar el éxito de una o de otra, ya que tienen que convivir dependiendo de las peculiaridades de cada empresa. Un ejemplo es en las tiendas de ropa joven, donde el tuteo es habitual para hacer pensar al cliente que son mas jóvenes. Aunque en los grandes almacenes podemos sentir el usted en todas nuestras conversaciones con los vendedores.

Cuando un auxiliar se dirige a un superior utilizará el pronombre usted, siendo este último quien debe establecer si su “subordinado” puede o no tutearlo.

En el mundo de la banca al contrario, se observa frecuentemente el uso del tuteo cuando tratas con un semejante, mientras que el uso del usted es utilizado para dirigirse a los de un grado inferior.

En el caso de la enseñanza, tuve una “discusión” con un profesor de dicho curso, que me explicaba la necesidad de tutearse con los alumnos a lo que yo recriminaba que el papel del profesor siempre debe ser como dijo el defensor del pueblo: “de respeto mutuo y un puente en el incentivo de la nueva comunidad escolar que todos necesitamos”. Siempre partiendo de la base de que el respeto va mas allá de tutear o no, pienso que las formas son muy importantes y que no es el tratamiento sino el lenguaje el que puede expresar la falta o no de educación y respeto entre las personas.

Mientras unos piensan que el respeto y la disciplina no tienen que ver con el tratamiento sino con la convivencia, yo creo que el usted no promueve una ruptura o diferenciación de la relación entre el profesor y el alumno sino un gesto de respeto.

También es cierto, que en los ciclos inferiores de enseñanza, los niños no conocen los pronombres y por eso sólo utilizan el tú, aunque a medida que avanzan en su educación, deben pasar a tratar de usted al profesor. Ojo, soy partidario, y esto ya es una opción personal, que el profesor también trate de usted al alumno.

Quisiera tener una nota de humor en este post para hablar del tratamiento de “cariño” de alguna camarera a la hora de servirnos, tanto “amor” me desborda, pero señorita estoy casado y hasta hoy no le había visto nunca.

Hay una corriente de educadores (con los que estoy de acuerdo) que consideran que debe ser meritorio, hay que ganárselo a través de estudios, títulos etc. Para estos, el usted es un reconocimiento no un derecho.

<

Anuncios

4 comentarios en “El tú o el usted, ¿cómo debemos tratar a las personas?

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s